El fabricante de chicles y caramelos Cadbury ha comunicado a los trabajadores su intención de cerrar la planta de Barcelona, en la que trabajan 170 personas, y trasladar la producción a otras factorías del grupo en Europa.
Esta medida sólo afectará la red productiva, de forma que la dirección general de Cadbury España y toda su estructura comercial, legal, financiera y de marketing seguirá en Barcelona a las mismas instalaciones, según la compañía.
Cadbury, que cuenta con oficinas y fábricas en Barcelona, Madrid, Valladolid y Ateca (Zaragoza), asegura que la decisión de cerrar la planta barcelonesa, especializada en la fabricación de chicles, responde a la necesidad de "mejorar los niveles de eficiencia de la compañía a la red productiva".
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